En cada una de las imágenes del segmento numero uno se puede evidenciar que la aparente
solidez de nuestro mundo experencial se hace rápidamente sospechosa cuando miramos de
cerca detallescomo el punto ciego, cuando el punto nada de despreciable en tamaño de pronto
desaparece!.La explicación normalmente aceptada para este fenómeno es que en
esa posición específica la imagen del punto caen en la zona de la retina donde sale el nervio
óptico y por lo tanto notiene capacidad sensitiva a la luz . ¿Por qué no andamos por el mundo
con un agujero de ese tamaño de manera permanente? Nuestra experiencia visual es
de un espacio continuo. Lo fascinante de esto es que no vemos que no vemos.
Otra situación se da en las sombras de colores:
Estamos acostumbrados a pensar que el color es una cualidad de los objetos y de la luz que ellos
refleja - Así si veo verde debe ser porque llega a mi ojo luz verde, es decir luz de una cierta longitud
de onda . Ahora si tomamos un aparato para medir la composición de la luz en esta situación nos
vamos a encontrar con que de hecho no hay un predominio de longitudes de ondas llamadas
verdes-azul , y hallamos solo la distribución propia de la luz blanca.
EL COLOR NO ES UNA PROPIEDAD DE LAS COSAS, ES INSEPARABLE DE CÓMO ESTAMOS CONSTTUIDOS PARA VERLO.
Debemos dejar de pensar en que le color de los objetos que vemos está determinado por
las características de luz que nos llegue de ellos, y debemos, en cambio, concentrarnos en
comprender cómo la experiencia de un color corresponde a una configuración especifica de estados
de actividad en el sistema nervioso que su estructura determina.
No vemos el “espacio” del mundo vivimos nuestro campo visual; no vemos los “colores” del
mundo vivimos nuestro espacio cromático
Se denomina constancia de tamaño, al hecho de que esta propiedad de un objeto
permanezca relativamente constante aunque lo observemos desde distintas distancias.
Para explicar este hecho se debe introducir el concepto de ángulo visual.

Ángulo visual. El ángulo visual de un objeto se determina extendiendo una línea desde el ojo
del observador a cada uno de los extremos del objeto. El ángulo comprendido entre estas dos
líneas se denomina ángulo visual. A partir de esta definición, es fácil deducir que su magnitud
depende de dos factores: 1) la distancia del objeto y del observador, y 2) el tamaño del objeto.
Puesto que el ángulo visual se ve determinado tanto por el tamaño del objeto como por
su distancia respecto del observador, no podemos determinar su magnitud cuando sólo
conocemos uno de los aspectos. Un objeto grande y lejano puede tener un ángulo visual
pequeño y uno próximo puede tener u ángulo visual al de un objeto grande y lejano.
La importancia del ángulo visual radica en que el tamaño de éste está directamente relacionado
con el de la imagen del objeto en la retina. Cuando el tamaño del ángulo visual es grande, también
lo es la imagen retiniana, cuando los objetos tienen el mismo ángulo visual, sus imágenes en
la retina tienen el mismo tamaño.
La ley de la constancia de tamaño afirma que independientemente de la distancia respecto a nosotros,
el tamaño de un objeto se percibe como constante. Por tanto teniendo en cuenta las variaciones que
se dan en el tamaño retiniano de un objeto, la percepción de su tamaño debe depender de algún
tipo de información adicional a su información retiniana.
Se debe definir con exactitud lo que se quiere decir cuando se utiliza el término contraste, ya que
puede tener dos definiciones: 1) que se reflejan cantidades distintas de luz por parte de dos áreas,
2) que se ven diferentes. En el primer caso se refiere a contrastes físicos, y en el segundo a
contrastes perceptivos. Son muchos los factores que además del contraste perceptivo.
En el contraste perceptivo influyen: el estado de adaptación del observador, la naturaleza de
los contornos existentes entre áreas adyacentes, la relación entre las áreas adyacentes,
tamaño o frecuencia espacial del estímulo.
Debemos ser conscientes de que nuestro hábitat exige al sistema visual:
- ver tanto con iluminaciones débiles como con iluminaciones muy brillantes (tener un perceptivo).
- discriminar la diferencia existente entre dos objetos que reflejan intensidades
lumínicas muy próximas entre si.

Nuestro sistema visual satisface ambas exigencias y así, podemos ver con niveles de iluminación
tan bajos como los existentes cuando estamos completamente adaptados a la oscuridad, o cuando
el sol se refleja en la nieve. También podemos discriminar entre dos objetos que se diferencien
en menos del 1% de la cantidad de luz que reflejan.
Para solucionar este problema el sistema visual dispone de dos mecanismos, adaptación rápida,
en la que la retina cambia su rango operativo ( rango de intensidad lumínica) unas tres décimas
de segundo después de producirse el cambio en el nivel lumínico. El segundo mecanismo es el
de adaptación local, por medio del cual partes diferentes de la retina se adaptan a niveles de
iluminación diferentes.
Las intensidades relativas de áreas adyacentes es otro factor importante a la hora de estudiar
el contraste perceptivo. Existe un fenómeno denominado contraste simultáneo por el cual, dos
áreas que irradian cantidades de luz diferentes pueden parecer iguales, así como que dos áreas
que reflejan la misma cantidad de luz parezcan diferentes; esto se debe a la razón entre
sus intensidades y las de las áreas que las rodean.
Si mira la siguiente figura de la izquierda, verá que parece contener dos líneas de diferente color
en forma de "x", una más oscura en la parte de abajo y otra más clara en la de arriba. En realidad,
sin embargo, las dos líneas son físicamente idénticas.