Al pensar la Obra como un tamaño que construye el horizonte, se habla de un tamaño que sobrepasa el cuerpo, que se habita, pero que no pierda su dimensión de diseño en que le suceden cosas. (Fig. A)

En términos de encargo se busca dar con un elemento capaz de auto sustentarse en aire cobrando altura siendo este antojadizamente lo menos aerodinámico posible. Se elige la forma cúbica por su simpleza de intervención, y desde ahí comienza a estudiarse las posibilidades en que este volumen pueda cobrar altura. (Fig. B)

Dadas las experiencias de la construcción de un volumen de viento, se llega a proponer que el tamaño se reduzca para entrar en el estudio de un elemento particular que pueda repetirse formando un tamaño mayor, de modo de poder construir de lo particular a lo general distintos estados. (Fig. C)
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Fig. A
Fig. B
Fig. C
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Obra: estudio y proposiciones