Desde lo propuesto en el prototipo anterior se rescata la
búsqueda por generar momentos en su avance, sin embargo se trata de
que el modelo no la deje evidenciada en la forma. Se trata de salirse de la
“esfera” perfecta que recorre las superficies en cualquier dirección.
Se intenta buscar la forma que no evidencia el movimiento. Junto con esto
se busca construir distintos momentos del objeto:
un primer momento de reposo, otro de bajada por una pendiente, y otro de reposo
y auto ubicación y en ese momento de reposo algo le sucede al prototipo
con el viento que duplica su tamaño, que hace aparecer su figura y
reconstruye un horizonte. El objeto que autónomo se desplazaba, una
vez alcanzando el reposo y cobra presencia.
Se estudia el estado de la esfera que se constituye como una infinidad de
puntos que equidistan de un centro. Posee un radio que es el elemento común
entre los puntos. Se establece que una esfera o un círculo se puede
separar en puntos, mientras mas distantes los puntos, menos continuo será
el vínculo entre un punto y otro, será mas cortado.
Se propone un primer elemento que busca construir un paso, que se construye
como puntos que equidistan de un centro. De este modo es posible jugar un
poco con la geometría de modo que no quede cazada por la construcción
de la continuidad esférica. Precisamente se trata de un elemento que
posee dos trazos diagonales que son móviles. Es decir se van adecuando
a la posición que va tomando el objeto según su peso de modo
de ir leyendo el terreno. Sin embargo es necesario que tenga un apoyo para
voltearse hacia un lado. (Fig. A)
Luego dada la experiencia anterior se desarrolla un prototipo similar, también
a partir de puntos de la circunferencia, sin embargo este no cuenta con un
sistema tan complejo de lectura del terreno, lo lee en su forma, a diferencia
del anterior este cuenta con un arco que lo rodea de modo de que este no se
voltee acabando así con su movimiento. También se propone un
modo de que el prototipo se detenga de un modo específico sobre el
cual puede girar en un eje vertical que permite ubicarse ante el viento y
así desplegar algún elemento de viento oculto en su interior.
(Fig.B)
Se replantea la forma a algo más sencillo y que puede ir abriendo un
campo desde lo más simple. Vuelve a una propuesta realizada con anterioridad,
se trata de un cubo de cuyos vértices se extienden unos elementos lineales
que suspenden el cubo en un centro. Se cumple la equidistancia esférica.
Sin embargo al revisar y probar el prototipo se ve que tiende al reposo pues
siempre tiene 4 puntos de apoyo, lo cual no le construye una situación
de desequilibrio que le permita avanzar. Así se piensa que tal vez
si el cubo se divide en 2 partes que puedan girar libremente unidas por un
eje horizontal el prototipo tendrá mayor libertad de movimiento. Sin
embargo sucede lo opuesto, el prototipo al lanzarse por una pendiente tiende
a disponer sus patas de modo que se detiene. Sin embargo probando las posibilidades
que tiene la propuesta, se observa que al fijar las dos partes del cubo con
un giro de 45º, una respecto a la otra, se obtiene una situación
de desequilibrio que permite que el prototipo salga del reposo con mayor facilidad.
(Fig.C)


